La niña vallisoletana, de cuatro años, que sufrió ayer algunas heridas leves al ser alcanzada por una fuerte ola en la playa de los Quebrantos, en la localidad de San Juan de la Arena (Soto del Barco), fue dada de alta y se recupera en la casa de veraneo que tienen sus padres en Soto del Barco, según informaron fuentes de la Policía Local.
La ola sorprendió a los padres y la hermana de la pequeña, que se encontraban en la zona. Estaban en una piscina cercana al mar, dado que las condiciones no permitían el baño en la playa y había bandera roja.
Después del golpe de la ola y el fuerte susto sufrido, la menor fue trasladada ayer, alrededor de las 19.30 horas, al hospital de San Agustín de Avilés para someterse a pruebas radiológicas tras sufrir algunos golpes contra las maderas de una pequeña piscina instalada en la playa.
La Policía Local de Soto del Barco trasladó a los padres y a una hermana de la pequeña hasta el Hospital ya que la ola "se llevó las llaves del vehículo familiar y el teléfono móvil", apuntaron fuentes policiales.
Las pasarelas de madera de acceso a la playa, una caseta de baños y una pequeña piscina tuvieron que ser retiradas con desperfectos. Además, la mar dejó en la orilla troncos de gran tamaño.
RESCATE A UN VELERO FRANCÉS.
No fue ese el único suceso debido a las condiciones del mar registrado ayer noche en el occidente asturiano. Así, la Cruz Roja tuvo que emplearse a fondo en Luarca (Valdés), para orientar a un velero francés, con menores a bordo, y conseguir que llegara a puerto.
En declaraciones a Europa Press Enrique Pérez, el patrón del Asturmar I, la embarcación de Cruz Roja, relató que fue un particular quien le avisó con una llamada telefónica. "Estaba viendo al velero pasando dificultades, porque había olas muy fuertes", señaló Pérez.
Era la última hora de la tarde, y Enrique Pérez puso rápidamente en funcionamiento el Asturmar I para intentar ayudar al velero francés. "Lo estaban pasando muy mal, se les veía en las caras", señaló. Los franceses incluso dudaron de si entrar a puerto, pero Enrique Pérez les convenció de que les siguiera. "Aquí hay una zona de entrada para condiciones de mar así, y ellos, al ser de fuera, no la conocían", señaló.
Finalmente las dos embarcaciones llegaron a puerto en perfectas condiciones. Enrique Pérez dijo que los miembros del velero, que estaban ya todos con su chaleco salvavidas, le dieron las gracias en varias ocasiones. Ahora mismo, su barco permanece amarrado al puerto de Luarca. "Me preguntaron y les dije que esta noche, la mar iba a estar igual de fuerte, así que han optado por quedarse", afirmó Enrique Pérez.
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